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Signo
de Capricornio
Elemento - Tierra
Regente - Saturno
Cualidad - Cardinal
Metal - Plomo
Color - Negro
Piedra - Ónice, hulla y azabache
Signo opuesto - Cáncer
Casa natural - 10ª Casa
Características
Regidos
por Saturno, los nativos de este signo se caracterizan por un frío
despego, que les confiere una gran capacidad para evaluar
racionalmente la realidad. Poco emotivos en general, parapetados y
siempre a la defensiva, están animados por una profunda ambición,
que los capacita para realizar sus objetivos incluso a largo plazo.
Dotados de gran capacidad de concentración, indiferentes a los
éxitos de brillo fugaz, tienden a controlar con fría racionalidad
cualquier situación y a dominar sus emociones con tal de alcanzar
las metas que se fijaron. Si alcanzan el éxito, se tratara
seguramente de un éxito estable y duradero, ya que ha sido logrado
poco a poco, con lucidez y mucho esfuerzo. Los obstáculos no los
asustan, incluso los estimulan a continuar, aunque sea lentamente y,
a veces, renqueando -como la cabra que tiene que alcanzar la cima de
la montaña. Para estos individuos todo es conquista, incluso a costa
de grandes sacrificios y renuncias.
Este tipo es un ser frío, edificándose su personalidad
en un movimiento de retraimiento sobre sí mismo y de concentración
que excluye toda exteriorización. Este ser "frío" es, a la vez,
introversión e in emotividad, real o aparente (el "apasionado
frío"), lo que le asegura el dominio sobre sí mismo. Es también un
ser lento: paciencia, perseverancia, estabilidad, ponderación,
meditación, pesimismo, soledad o melancolía. Si se asocia al frío
saturnino, la sequedad marciana, tenemos al nervioso duro, sólido
como una roca: es un ser rudo que se beneficia de un sólido
equilibrio por el dominio de los sentimientos y la firmeza de
carácter: aplomo, sangre fría, robustez, disciplina, obstinación,
densidad, fijeza.
Se presentan dos tipos:
El ambicioso: Naturaleza
caracterizada por una áspera afirmación del Yo al servicio de una
voluntad de poder o de un orgullo impregnado de necesidad del
dominio. Arribista o ambicioso, su libido posee una gran sed de
elevación. Existen posibilidades de que se alce a la cumbre por su
silenciosa y paciente obstinación, su previsión, su larga
premeditación, su lucidez, su voluntad bien encauzada; también llega
a ella a través de un frío calculo y una habilidad diplomática a la
manera de una lama de acero, así como por su indomable carácter o su
dureza de granito.
El desapegado: Su libido se desapega del
mundo terrestre, de los deseos y posesiones materiales; toma el
camino del desprendimiento. Se trata, a veces, de una ambición
inhibida, revelada por una humildad exagerada, un desinterés
excesivo, tormentos morales y escrúpulos dolorosos. Se trata,
también en este caso, de una ambición, pero es moral, tendida hacia
una elevación espiritual: ascensión, contemplación, meditación o
consagración total de sí mismo a los demás o a una vida impersonal
entregada a una gran obra, sobre áridas pendientes que conducen a
cimas luminosas.
Corresponde a la décima casa del Zodiaco, la de la
autónoma y del éxito social. El Capricornio puede llegar a
sacrificar mucho de sí mismo y de los demás con tal de satisfacer su
propia ambición. Opuesto a Cáncer, cuarto signo del Zodíaco, que
representa la madre y los orígenes, este signo invernal no concede
la menor debilidad ni nostalgia. Para él, en oposición a la ternura
de Cáncer, el pasado no puede estar presente, ya que le
obstaculizaría su caminar inexorable, que debe conducirle a su meta,
incluso si ésta fuera una meta llena de soledad. La escasez de
ilusiones produce un carácter oscuro, pesimista, aunque ni mucho
menos pasivo frente a los obstáculos de cualquier tipo. Su
característica principal es quizá la indiferencia, que le hace
posible proseguir su largo camino hacia la meta trazada sin dejarse
influenciar por los demás. La exaltación de Marte le confiere una
agresividad extremadamente controlada, que siempre da en el blanco.
En el plano de las relaciones sociales y afectivas la
frialdad de Capricornio puede crearle problemas. El control, la
racionalidad y la desconfianza dominan su vida afectiva. Las grandes
pasiones están absolutamente excluidas: por este motivo sólo después
de haber valorado todos los aspectos de una relación sentimental
Capricornio se siente preparado para tomar la gran decisión de
unirse a una persona, a quien proporcionara casi siempre estabilidad
y seguridad material, pero muy poco de sí mismo. Este signo es mas
capaz que cualquier otro de sostenerse sobre sus propias piernas sin
necesidad de ayuda. Ama la soledad y es indiferente a las
comodidades, ya que se contenta con poco, siendo a menudo un gran
ahorrador, El Capricornio realiza mas cosas a partir de la segunda
mitad de su vida -y a menudo en la vejez-, ya que su ascensión es
lenta pero segura.
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